domingo, 13 de julio de 2008

Seven-Eleven

Me he leído el caso pero, aparte de dejarlo pringado de babas, poco se me ocurría. Sí, claro, podemos poner GPS en los camiones para acabar de controlar sus movimientos y hacer un estudio de rutas óptimas y añadir códigos de barras o RFID a las cajas para reducir a cero los errores en la distribución, pero no se me ocurría nada más.

Entonces me he acordado de Google, he encontrado la historia de la compañía (http://www.sej.co.jp/english/company/history.html) y he visto alguna idea más, pero sigo sin ver cómo meterle mano al caso.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

creo que tienen que tener un software super sofisticado para detectar que los onigiri de ciruela se empezaron a vender cuando se agotaron los onigiri de atún...y los tenderos reorganizando la leche en la nevera 2 veces al dia...esto es disciplina japonesa..seguro que el gerente de tienda que se queda sin bento de anguila comete Harikiri...

David Deprez dijo...

Más que un caso para desarrollar soluciones, me parece un buen "caso de referencia".
Una cosa que me ha saltado a la vista es que las soluciones que han implantado con éxito en Japón no parecen funcionar con el mismo éxito en EEUU. Es interesante ver que las diferencias culturales de los clientes (y de los empleados como lo dices bien Matt) tienen un impacto notable. No hay solución ideal...
Al leer el histórico en el enlace de Cash, se ve que han seguido creciendo abriendo tiendas según su principio de "apertura dominante" y ofreciendo servicios complementarios.
Realmente interesante.