martes, 11 de noviembre de 2008

Cena 12 noviembre

Bueno, pues hoy martes hemos empezado a cocinar. El equipo de Eurest se ha portado muy bien, y desde aquí doy las gracias por anticipado a Felipe, Fran e Irene. Esta última se ha quedado todo el rato ayudándonos, enseñándonos las estupendas instalaciones -muy interesante visita- y aportando su buen hacer culinario con una dedicación encomiable.

Y entramos en faena. Primero, tocaba trocearlo todo: cebolla, tomate, apio, pimiento, perejil, … y la sepia. Al principio, todo era buenas caras pero, ¡caray!, qué duro que es trocear tanto ingrediente. Realmente, hay que estar en forma.



Suerte que había manos a punta pala. Íbamos haciendo y seguíamos conservando los dedos.



Poco a poco, con todo, empezaban las caras de escepticismo. ¿Acabaremos de cortar la sepia antes de que el sofrito está chamuscado?



Y, al final, Alfonso se ha “ido de la olla” (nunca mejor dicho que en una cocina), ha perdido la paciencia y ha estado a punto de añadir trocitos de Matt como ingrediente al sofrito. Espero que los headhunters con los que trata actualmente no vean estas fotos... bueno, o a lo mejor lo contratan precisamente por eso, con estos tiempos que corren.



Una vez neutralizado Alfonso, hemos seguido con el sofrito bajo las instrucciones de Anna y de Irene. Cómo no, el aceite era de la marca Hojiblanca, traído de Antequera por Alfonso. Obsérvese en la foto la velocidad a la que Irene manejaba la cuchara de madera. Ni con mi cámara ultrasónica con Wifi y UMTS podía congelar el movimiento.



Mientras, Alfonso volvía a sufrir un ataque, visto que Matt y yo éramos incapaces de acabar de trocear la sepia.



Matt, viendo que esta vez iban por mí, se lo pasaba en grande.



Calmados de nuevo, el tema volvía a avanzar y, por fin, Anna se dejaba fotografiar. La verdad es que el trabajo en equipo cuando funciona es estupendo.



Anna e Irene comentaban detalles de la receta. Irene pone la sal sólo al final para rectificar y nos enseñó a cortar cebollas en un santiamén (especialmente interesante cuando tienes que cortar cebollas para 60 personas sin acabar ahogándote en tu propio mar de lágrimas). Anna, siempre muy pendiente de todos los detalles para conseguir ese sabor especial.



La siguiente foto es un fiel reflejo de lo que han hecho Anna, Alfonso y Francesc Fábregas: casi ni se les ha visto de atareados que estaban, pero han trabajado muy duro durante muchos días. Anna llevaba todo el día en casa preparando ingredientes, y eso que acababa de llegar de Nueva York esta misma mañana, y Alfonso, a las 8 de la noche, se iba para casa a preparar las gulas. Se merecen un rotundo aplauso.






Y, ¡finalmente!, hemos terminado de trocear la sepia y la hemos añadido muy satisfechos al sofrito.



Y, entonces, ha pasado lo inevitable: ha llegado un "inspector". Como tal, se ha empeñado en comprobar el estado del proyecto, y Anna le ha demostrado muy contenta la buena calidad del producto en curso.



Pero no todo el mundo reacciona bien ante estos sujetos. Como no podía ser de otra manera, hemos tenido que correr todos para que Alfonso no "interrumpiera" la inspección a su manera.



Hechas las paces, Antonio se ha empeñado en echarle alcohol a punta pala al sofrito para crear buen rollo. ¡Quién lo diría!



Por fin, llegan los 10 kilos de cangrejos, gentileza de Dani, que son lavados y añadidos al caldero mágico. Dani insistía en que los vigiláramos ya que, según él, aun llegando congelados se han dado casos de cangrejos que, una vez descongelados, echan a correr por la cocina.



¿Por qué llegaron los cangrejos tan al final? Bueno, sólo hay que ver el estado en que estaba Dani para hacerse una idea. Dice que Tráfico nunca le pilla, y se encargó de seguir amansando a Alfonso.



Y llegó la hora de ver si los bogavantes estaban en buen estado. Por lo que se movían, puedo asegurar que sí. Unas piezas preciosas. La verdad es que la cena va a ser un festín.



El campeonato "quién se acerca más un bogavante al cuello" lo he ganado yo.



Si aún no estáis convencidos, echadle un vistazo a la ampliación. Alguno no quiso ni participar, pero tranquilo Matt, que no diré su nombre.



Y mientras, el juego de megacucharones y megaperolas seguía progresando.



Y, por fin, el momento más esperado para los seguidores de Dexter (serie de TV sobre asesinos en serie, para los que no la vean). Anna, al mando de una “maxipimer”, tomando cuenta de cangrejos y galeras para acabar de extraer el “suquet de Peix”. La verdad es que manejar la maxipimer se las trae. Pesa mucho y trocear tanto marisco exigió hacer turnos.



Resultado final: sofrito y "suquet de peix" listos y algunos otros avances. Mañana nos vamos a chupar los dedos. Ojo con comer demasiado o con apurar el pica-pica, que hay mucha cena y promete estar muy buena.

5 comentarios:

Pep Tatché dijo...

Ostres Francesc!! qué currada de noticia!
Gracias!

xavier dijo...

Que gran trabajo habeis hecho. Felicidades

José Ramón Pérez Gasull dijo...

Increíble, que gran equipo.
No podríamos eliminar la sesión de la tarde y empezar a degustar todo esto a las 17:00?, creo que no podré esperar ...
Felicidades a todos, gran trabajo en la cocina y en la crónica periodística.
José Ramón.

Alfonso Alamilla dijo...

Francesc ... simplemente ... un maestro!!!

JOSE MARIA ROMAN SENANTE dijo...

Felicitaciones a todos los que habeis contribuido a esta maravillosa cena !!!