domingo, 1 de junio de 2008

Frank Nash

Un caso muy bonito y muy diferente de los de la semana pasada. Tengo ganas de que empiece la clase.

Respecto al Capítulo 9 del libro, la resolución del caso no es muy "dependiente" de haberlo leído, pero la lectura aporta algunas ideas "trascendentes" para valorar a Frank y a los demás. Eso sí, el capítulo, como el resto del libro, es tirando a arduo de leer.

Además de por la clase, estoy intrigado: ¿propondrá Killer despedir al director de personal por omisión? ¿a alguien más?

4 comentarios:

Jonathan P. Gilboy dijo...

Hola Cash y Octos.

Me ha gustado mucho la lectura del capítulo 9. No es que haya leído algo que no valorase inconscientemente, pero me ha gustado la forma en que estructura los diferentes tipos de liderazgo y la consecuente reactividad de los colaboradores. En fin, y yendo al tema de Frank, creo que éste tiene un talento interdependiente. Por los motivos que sean, este hombre tiene una misión interna que le orienta a mejorar la organización por encima del reconocimiento personal. Que yo sepa no ha pedido nada (no parece que sienta que la empresa esté en deuda con él) y supongo que esto está acorde con el hecho que la motivación extrínseca no es el driver de su comportamiento.
Lo que no relaciono es con quien ha unido su misión Nash, ya que no parece que los tres del comité sean los que tengan una relación personal con él. Como bien dice Dewhirst "es un mirlo blanco" ya que refuerza la idea de que este hombre ha aparecido con su estilo trascendente de liderazgo de forma espontánea.

Jonathan

Francesc Sistach dijo...

Respondiendo a tu pregunta, entiendo que Frank se alineó con la misión de la empresa (por sí solo a gracias a un líder que a lo mejor ya no está) y ha seguido allí.

El capítulo 9 está muy bien pero, a la vez, le veo una pega. Da la impresión de que el estilo del líder marcará totalmente al subordinado, y yo creo que hay subordinados que llegan a la empresa y se autoidentifican con ella de golpe, mientras que otros son de entrada mercenarios. De acuerdo, un líder de uno u otro tipo los reorientará pero hasta cierto punto y a un determinado ritmo.

Anónimo dijo...

En este caso voy algo perdido. Parece que hay que hacer un monumento a este hombre. Pues que se haga y al caso siguiente no???
Curiosamente la semana pasada Jonathan estaba hablando de la falta de mentores en las compañias hoy dia...aqui tenemos uno de primera..

Francesc Sistach dijo...

Entiendo que precisamente se trata de ver cómo hacemos ese monumento. ¿Le subimos el sueldo? ¿Lo ascendemos? ¿Le damos un premio por director formado?