¡Buenos días! Domingo, 6 de la mañana: hora de levantarse y empezar a estudiar. ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
LIBRO: El capítulo 3 de Paradigmas del liderazgo vale la pena leerlo. Va muy ligado con la última clase y ayuda a estructurar el caso.
domingo, 11 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
8 comentarios:
Hola Francesc, que madrugador! yo si que estoy por aquí. Me voy a leer el capitulo del libro a ver si me da pistas..
Buenas tardes,
Yo tambien estoy aqui. He leido el capitulo 3, pero lo veo mas vinculado al caso de la semana pasada. Para el caso de esta semana, me parece mas una cuestion de madurez del empleado y de politicas de RRHH de la empresa. El problema me parece mas vinculado a las decisiones precipitadas del empleado y el hecho que la empresa (y su director de personal) hayan aceptado un cambio importante sin cuestionarlo.
Como lo habeis estructurado?
Está claro que globalmente han metido la pata.
Yo la "solución" la he enfocado a presentarle una alternativa al pobre Matías para que logre más o menos lo que quiere, salvando además su "honor", y la empresa no se vea demasiado perjudicada.
Buenas,
Yo, una vez releido, pienso que es un problema de Matías y de su jefe Emilio. Pienso que quien bien te quiere te hará llorar. Así que : 1) Matías tiene que madurar y apechugar con su decisión ya que también afecta a otras personas.
2) Emilio le hubiera tenido que hacer de padre, conocer su carácter y no luchar tan fuertemente al principo por el traslado de Matías.
Què pensáis ?
A,
Miquel
PD : no publico con mi nombre porque me he olbidado de la contraseña.
Soy Jonathan y el jefe del blog no me deja publicar así que lo hago como anónimo.
Matías se ha precipitado, pero no pasa nada. A matías se le devuelve de encargado y visto (si su familia no lo soporta entonces tendrá que cambiar de trabajo sí o sí, ya que parece que no le va el tema de los papeles). De cara a su honor, la empresa le dice (para que lo diga a comandancia) que el puesto se ha suprimido y a correr.
Jonathan: ¿Con qué mail entras? No lo entiendo, deberías poder publicar.
Respecto al pobre Matías, ¡qué duros que sois! Es un trabajador excelente, que lo ha dado todo por la empresa. Mi propuesta es:
- Ya hace tiempo que está en la zona de Castilla-León, así que le dejamos "fijo" para esa zona, de forma que su familia se instale definitivamente en Salamanca. No es una gran ciudad, pero si tendrán estabilidad, un piso chulo, continuidad en la escuela (y una gran universidad) y en los amigos, etc.
- Funcionalmente, vuelve a lo que ya hacía. Como que ya empezaba a ir un poco "sobrado", creo que vale la pena salvarle el honor y darle aspiraciones, lo que se puede hacer de dos formas:
a) Que conserve algo de funciones de asesoría en el departamento de estudios, inventando una figura de encargado que apoya a ese departamento puntualmente para aportarles practicidad. Es una buena prueba a nivel organizativo.
b) Que progresivamente asuma alguna de las funciones de jefe de obra (posiblemente apoyado con algo de formación), de forma que sea más autónomo.
En suma, se trata de que vea un horizonte de crecimiento profesional. Volver a un trabajo anterior muy probablemente le va a provocar fustración profesional en unos meses.
Pero a lo mejor soy un blandengue...
mas vale tarde que nunca.
No creo que voy a aportar gran cosa que no se haya dicho antes,
yo no soy gran fan de los dptos de recursos humanos, pero parece que en este tipo de empresas hace falta que intervienen mucho mas de lo que hace.
Publicar un comentario